jueves, 16 de octubre de 2014
martes, 15 de julio de 2014
Meditación mensual con elementos del sistema Fedora
Un Espacio-Tiempo para dedicarnos a estar presentes en nuestro cuerpo, habitarnos y sentirnos con lo que hay...
Con elementos del sistema consciente de Fedora Aberastury,
sonidos que acompañan y la vibración de la música.
Técnicas de meditación hay muchísimas, y en esencia, todas nos llevan a expandir la conciencia estando en el presente.
Lo que tiene de diferente esta propuesta es que sería en contacto con el cuerpo, que por lo general, se tiende a dejarlo a un lado.
Para esto, el sistema consciente de Fedora Aberastury, técnica donde me formé y de la que doy clases, nos aporta herramientas concretas para auto explorarnos en profundidad y hacer de la experiencia un viaje profundo de autoconocimiento.
No requiere conocimientos previos ni saber meditar, solo animarse a la experiencia.
Inscripción y consultas: iapartin@yahoo.com
Contribución voluntaria
Traer mat o lona y mantita para taparse
Ropa cómoda
Traer mat o lona y mantita para taparse
Ropa cómoda
Los espero! ♥
Indira
domingo, 11 de mayo de 2014
Carta Natal
Una puerta de entrada a nuestra naturaleza profunda
Acompañando el Viaje de la Conciencia

A través del lenguaje astrológico nos reencontramos con una información que nos pertenece, y este contacto amplía la noción de nosotros mismos.
¿Qué es una Carta Natal?
Es un dibujo de las posiciones de los astros en el cielo en el instante de nacimiento. Una "foto" desde la perspectiva de la tierra, un mapa simbólico de las energías que nos constituyen, el potencial de la persona en estado latente, un código semilla a desplegar en el tiempo.
La Carta Natal como camino de autoconocimiento, nos invita a tomar contacto con nuestra estructura energética profunda, convocándonos a recorrer nuestros paisajes internos y sus matices desde el lugar de la vivencia, propiciando el proceso de integración de la Conciencia.
Desde una perspectiva de autoconocimiento - no predictivo-, en una primera entrevista veremos la carta natal en profundidad. El mundo emocional, cómo la identidad se manifiesta en el mundo, y el camino de aprendizaje de vida, hacia dónde voy.
En un segundo encuentro, se ven preguntas que queden de la vez anterior y el momento presente, el aquí y ahora de la consulta.
También ofrezco la opción de Seguimiento del proceso de la persona, donde se pautan una serie de encuentros para profundizar e indagar hondamente la información que se abre en la consulta. Trabajamos con visualizaciones creativas y desde el cuerpo con el sistema consciente de Fedora Aberastury.
Sesiones individuales en Capital Federal
Indira Apartin
Egresada de Casa XI, escuela de Astrología
Trabajo corporal energético: Fedora Aberastury,
Formación con Silvina Ruiz Ocampo desde el 2006 hasta la actualidad.
Lic. en Comunicación Social, orientada a procesos Educativos (UBA)
sábado, 3 de mayo de 2014
Conciencia, cuerpo, energía... Fedora
Una invitación al encuentro profundo con nosotros mismos.
Soltamos el peso del cuerpo a la ley de gravedad, abrimos los centros de energía, despertamos nuestra potencia, empieza el viaje.
Acostados en el piso, iniciamos el trabajo desde una relajación profunda y consciente donde a partir de llaves propias del sistema abrimos los centros de energía y despertamos el caudal energético que nos habita en la base de nuestra columna vertebral.
La segunda parte del trabajo es con música como vibración, dejamos que corra por nuestro cuerpo.
En cada encuentro ahondamos en la escucha, afinamos la percepción interna, y se eslabona un proceso único e intransferible.
Horarios grupales:
Lunes 19 hs
Lunes 19 hs
Martes 11:00 hs
Individual horario a convenir.
Zona Chacarita CABA
iapartin@yahoo.com
sábado, 3 de agosto de 2013
En la radio: Conciencia para el nuevo paradigma
Tuve el honor de ser invitada al programa de radio "Conciencia para el nuevo paradigma", el tema del día: Las despedidas y las bienvenidas...soltar lo viejo para recibir lo nuevo...
Mi aporte desde el trabajo con la técnica de Fedora Aberastury y Astrología.
Que lo disfruten!
Indira
Mi aporte desde el trabajo con la técnica de Fedora Aberastury y Astrología.
Que lo disfruten!
Indira
martes, 18 de junio de 2013
Clases del Sistema Fedora Aberastury
Para los que no me conocen les cuento que me formé en esta técnica con Silvina Ruiz Ocampo desde el año 2006 a la actualidad.
La propuesta invita a un viaje por el cuerpo donde a partir de un estado de relajación nos disponemos al silencio para acompañar desde la Conciencia el despertar de la Energía. El manantial de la propia creatividad.
Es una técnica de Trabajo corporal energético dirigido no sólo a bailarines, músicos, actores sino a todos aquellos que deseen conectarse y despertar el caudal energético que nos habita.
"Abrir para dejar pasar" decía Fedora...las compuertas del CUERPO para que corra con FUERZA y LIBERTAD el río de la vida...
Espacio Grupal horarios:
Martes 11 hs. en Zona Chacarita
Próximamente Lunes a las 19hs.
Individual horario a convenir
Ropa cómoda. No requiere experiencia previa.
Abrazo!
Indira Apartin
iapartin@yahoo.com
martes, 19 de marzo de 2013
Inicio CURSO ASTROLOGIA nivel inicial
Los invito a iniciar un aprendizaje de este maravilloso lenguaje simbólico que es la Astrología
Desde cero recorreremos de modo teórico vivencial sus principios fundamentales entrenando la percepción energética.
Modalidad semanal
Martes 19 a 20.30hs
Zona: Chacarita
Estación Dorrego Linea B
Mas info
iapartin@yahoo.com
Los espero!
Indira Apartin
Astróloga Casa XI
Sistema Fedora Aberastury
domingo, 3 de febrero de 2013
Taller introducción al ZODIACO
Un recorrido vivencial por las doce vibraciones astrológicas
Jueves 14 de Febrero 19hs
ó
Sábado 16 de Febrero 18hs.
Zona Belgrano, estación Congreso de Tucumán
Capital Federal
No requiere experiencia previa
Vacantes limitadas
iapartin@yahoo.com
Indira Apartin Valeria Lina di Meglio
Astrólogas CASA XI
Investigadoras del cuerpo energético Sist. Fedora Aberastury
Indira Apartin Valeria Lina di Meglio
Astrólogas CASA XIInvestigadoras del cuerpo energético Sist. Fedora Aberastury
martes, 21 de agosto de 2012
Notas sobre la luna...
Único satélite natural de la tierra, nuestro faro nocturno cicla durante veintiocho días en sincronía con la tierra mostrándonos siempre su misma cara. Íntimamente ligada a los ritmos biológicos, al ciclo menstrual femenino, a las fases de crecimiento de los cultivos, al flujo de las mareas.
La luna como símbolo
Arquetipo femenino materno por excelencia, nuestro satélite de plata, es uno de los símbolos más antiguos de la humanidad. Su cualidad esencial es la RECEPTIVIDAD (refleja la luz solar), dar sustancia, proteger a lo viviente.
La luna simboliza la sustancia vital, la madre, todo lo que hace nido y permite que se geste en su interior una identidad. Rige las bolsas del cuerpo, el útero, las mamas, la piel. Son lunas las escuelas, las nurseries, las niñeras, las ollas, los recipientes que contienen, las casas, los nidos. Lo continente, envolvente.
1- Da sustancia, nutre
2- Proteje.
3- Lo propio es cumplir faces, ciclar.
Función de CONTACTO, CONTINENTE, Vehículo de la energía solar …
☽
|
☉
|
Yin
|
Yang
|
Femenino
|
masculino
|
Inconciente
|
Conciente
|
Noche
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día
|
Receptivo
|
activo
|
Reflejo
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irradiación
|
Sentir
|
Ser
|
La Luna en Astrología
La luna remite al principio femenino materno. Es nuestro nido energético, que posibilita emerger a esta vida, nos nutre, es nuestro mundo afectivo, y su cualidad depende del signo zodiacal en el que se encuentre la luna en el día y hora exacta de nacimiento. Esta "madre energética", de la cual nuestra madre concreta es una de sus materializaciones, va a ser una energía que tenemos muy a mano, y con la cual nos sentimos seguros. La luna actúa de filtro necesario del resto de las energías de la carta natal en los primeros años de vida. Este filtro nos protege y nos nutre. Pasada la infancia, esta canción de cuna que tanto nos calmaba, deja una huella que sigue operando a nivel inconsciente, y que es interesante dilucidar. La inercia lunar entonces, es este hechizo de quedarnos ahí con mamá cuando ya somos adultos, y no abrirnos al resto de las vibraciones de nuestra estructura. Esta es la trampa mas frecuente y difícil de eludir dado que es muy inconsciente…
En la carta natal
Cada persona tiene una configuración particular de luna, un modo específico de acceder al mundo emocional, un modo particular de sentirse en casa, relajado, de contactar con la emoción, de transmitir y recibir afecto. A esta información accedemos cuando nos hacemos una carta astral, y es específica, dado que no solo se tiene en cuenta la luna por signo sino también aspectos y casa.
Talento- mecanismo
Al ser la energía de la luna la primera vibración de la cual emergemos, nos resulta muy familiar, muy primaria, la más conocida, y es muy inconsciente el modo de reaccionar de acuerdo a la pauta de esta energía. La luna va a darnos una especial ligadura entre afecto y el signo al cual esté asociada. Cada luna va a estar en un signo, y esto dará facetas de un arquetipo más amplio. Por ejemplo si soy luna en tauro, si me tocan y acarician me quieren, comer también me tranquiliza. Es decir, afectiviza un tipo de vibración, y busca la repetición de la misma en situaciones de inseguridad, a esto último lo llamamos mecanismo lunar. Se genera una memoria, un patrón de reacción inconciente, un resorte, la mayor inercia, el refugio de lo conocido. Esto implica una máxima intimidad y reconocimiento de esa vibración, lo cual una vez desarticulado el mecanismo de la repetición a través de un trabajo profundo de conciencia, emerge el natural talento de la cualidad zodiacal a la cual la luna facilita.
Porqué meditar en luna llena:
La Luna en tanto filtro de la energía solar actúa de vehículo de información del resto de los planetas del sistema solar para los seres humanos, mamíferos necesitados de calor, contacto, protección y refugio (luna).
El Momento de LUNA LLENA: implica una expansión de la conciencia, la posibilidad de VER con claridad una información que en otro momento del ciclo me era vedado. El aspecto que se forma en vínculo con el Sol es de oposición, es decir 180°. Por lo tanto se evidencia un incremento de la Luz, de la conciencia.
Aquello que inició en luna nueva, el momento de la conjunción del Sol y la Luna, (instante ciego para la conciencia dado que en el cielo "no hay luna"), en fase de luna llena se hace visible aquello que antes no se revelaba. La luna se llena de sol, y esto muchas veces resulta perturbador. Son por demás conocidas las leyendas de luna llena donde la conciencia recibe un incremento de información que muchas veces no puede tolerar generando desequilibrios psíquicos.
La información del signo zodiacal por la que atraviesa el sol mes a mes, por ejemplo, la luna llena del mes de leo, está transitando en su opuesto, acuario. Esto dibuja el aspecto de oposición, cara a cara, el principio femenino receptivo con el principio solar conciente activo se miran de frente. Esta información zodiacal del mes está espejada por la luna, mediatizada. Pensemos que mirar al sol directamente nos enceguecería, nos quemaría la retina. La luna nos hace ingresar esta información vía hemisferio derecho. De ahí que el ritual de meditar en luna llena, es decir dilatar nuestra conciencia en este momento, es aprovechar en el aquí y ahora una posibilidad energética concreta de acceder a una información que no es tan accesible en otro momento. Nos permite mayores niveles de integración psíquica de la energía del signo por el que transita el sol. Iluminando, trayendo claridad a nuestra sombra.
Es así como la luna actúa como vehículo de la energía solar. Para los seres que habitamos el planeta, puentes entre el cielo y la tierra.
Link a cuento sobre la luna...
Libros para tener en cuenta:
Las lunas, el refugio de la memora, Eugenio Carutti. Editorial KIER
La vía del tarot, de Alejandro Jodorowsky, Editorial Sudamericana.
lunes, 23 de julio de 2012
La lengua como llave
Un vínculo directo con nuestro mundo interno.
Del texto ESCRITOS, de Fedora Aberastury
Una noche, en medio de la disciplina de mi trabajo, un temblor general, un movimiento vibratorio muy intenso, casi doloroso pero que al mismo tiempo me traía una gran alegría, me anunció que un gran momento había llegado.
![]() |
| Imagen del Libro Rojo de Jung |
Cobró fuerza, Se instaló un poder en ella. Se hizo consciente su presencia, Dijo: "Aquí estoy". La palabra empezaba a salir viva desde esta nueva lengua. (...) La lengua consciente permitió mover fuerzas que son de la naturaleza misma: Las fuerzas de puje. Estas fuerzas se expanden por todo el organismo con movimientos de gran vigor que nos vienen de una nueva concepción desde donde podemos pujar sin empujar.
A partir del uso de la lengua, una fuerza fue actuando entre vértebra y vértebra, hasta lograr que las articulaciones de la columna vertebral empezaran a abrirse, permitiendo el deslizamiento de un fluido magnético que llegó hasta el cóccix. De este modo se rescató el peso del cóccix, un peso inherente al mundo animal, al cual también pertenecemos.
Los espacios se fueron abriendo y abriendo, como una hermosa canción. Los huesos se podían mover desde el lugar mismo de su articulación. Cada vez más fue creciendo en belleza la coreografía de los movimientos para la vida. (...)
Sabemos que la lengua es un músculo profundo: en ese misterioso mundo de interrelaciones que existen. la lengua apareció cuando centros y energías profundas se liberaron por los movimientos con que la musculatura empezaba a desbloquearse.
La lengua pronto se convirtió en una metáfora: era la llave, portadora de un lenguaje nuevo, no casual. La fuerza pujante para una historia distinta, como si un hombre más capaz fuera a surgir con la fuerza que tiene el niño al nacer. Las fuerzas, que rigen en ese instante de puje sin empujes ni agresiones. Así pienso que deberá ser el hombre que se acerca a otro siglo para tener con qué resistir a la realidad avasallante que le tocará vivir.
No sabía si era un pez, un pájaro
o una flor.
o una flor.
Sólo sabía que quería encontrar la coordenada
de la Libertad.
de la Libertad.
Entonces, cerró su OJO
y al fin pudo VER adentro.
Los millares de ojos que habitaban su piel,
registraban con sutil exquisitez,
registraban con sutil exquisitez,
la textura del entorno.
Milímetro a milímetro.
Instante a instante.
Escuchó, el SILENCIO.
Sólo así pudo comprender
su naturaleza indivisible con lo que lo rodeaba.
Ya no importaba si era un ave, un árbol, o un caracol
Existía.
y eso era todo lo que necesitaba saber.
por Indira Apartin*
lunes, 27 de febrero de 2012
Sistema Fedora Aberastury
Sistema consciente para la técnica del movimiento
Conciencia... Cuerpo... Energía
![]() |
La propuesta invita a un "viaje por el cuerpo" donde a partir de un dejar de hacer, nos disponemos al silencio para acompañar desde la Conciencia el despertar de la Energía.
El reservorio energético que trajimos a esta vida.
Soltando lo que ya no nos sirve
Abriéndonos al instante presente
Respirando lo que somos
Desde esta escucha sensible y en contacto, abrimos los centros de energía en particular el centro de la lengua, e invocamos el despertar de la materia energética, la energía de la Médula. El "caudal propio" en palabras de Fedora, que anida en la base de nuestra columna vertebral.
El trabajo es vivencial, un laboratorio del deseo, donde PALABRA, DESEO y ACCION se aúnan en la experiencia, develando un movimiento desconocido, desde muy adentro, medular.
Es una técnica de Trabajo corporal energético dirigido no solo músicos, actores y profesionales de la danza, sino a todos aquellos que deseen conectarse y despertar el caudal energético que nos habita.
"Abrir para dejar pasar" decía Fedora...las compuertas del cuerpo para que corra con fuerza y libertad el río de la vida...
No requiere experiencia previa.
Clases individuales y grupales
Zona Chacarita
Indira Apartin
Formada desde el año 2006 a la actualidad con Silvina Ruiz Ocampo
Contacto: iapartin@yahoo.com
martes, 7 de febrero de 2012
lunes, 1 de agosto de 2011
Y si La Estrella hablara...
Por
Alejandro Jodorowsky:
Estoy en el mundo, soy del mundo, actúo en el mundo.
Estoy en mí, soy de mí, actúo en mí.
separada y unida al mismo tiempo, ínfimo engranaje de una máquina cósmica,
colaboro, recibo y doy, absorbo y reparto.
Mi desnudez es completa: ningún principio me guía, ni más ley que la natural.
Si digo "soy" es porque en la infinita multiplicidad de los seres y de las cosas
he encontrado mi sitio, en el mundo y en mí misma, es lo mismo.
Ya no necesito buscar, ni tengo imagen alguna de mí misma pues estoy en mi sitio.
Aquí y en todas partes, voluntariamente atada.
Estoy en cada partícula de polvo, en cada territorio, cada curso de agua,
cada estrella, cada parte de mi cuerpo.
¿Y cómo no respetaría al mundo, a mis huesos y a mi carne?.
Toda esta materia no me pertenece, me fue prestada sólo por un fragmento de tiempo.
Y la respeto, porque es mi templo, el templo donde reside el Dios impensable.
El espíritu es materia y la materia es espíritu, el universo nace y estalla constantemente,
y en su centro, ahí donde me arrodillé, estoy.
Si digo " estoy ahí " quiero decir " en aquello " que sostiene a cualquier vida,
en esta fuente incesante de energía que distribuyo por mi mente, mi corazón, mi sexo.
Energías de una pureza sublime que al brotar de mí, limpian al mundo.
Devuelvo el perfume a la atmósfera, su dulzor a las aguas del río, su fertilidad a la tierra,
y su vida a todos los océanos.
No hay un solo sitio en el cosmos en que yo esté ausente.
En cada instante nunca abandono el presente.
Ni el pasado ni el futuro pueden encadenarme.
Ni los arrepentimientos ni los proyectos.
Constante, fiel a mi lugar, recibo y doy.
Y cuando digo " Soy del mundo y de mí misma ",
significa que me entrego sin reticencia,
eliminando hasta su raiz la más oscura de las críticas.
No juzgo. Amo y sirvo.
No me separo, ni siquiera por espacio del grosor de un cabello;
pertenezco, es decir que venero, obedezco.
Por eso estoy desnuda, desnuda como un árbol, un pájaro o una nube.
Soy de mi cuerpo, de mi carne y de mi sangre; siendo,
me resulta imposible abandonar o abandonarme a mí misma.
¿Cómo no amar lo que me posee amorosamente?.
Así como me doy a la tierra me doy a mi carne y a mis huesos.
Al igual que me confío a los océanos me confío a mi sangre.
Al igual que me entrego al aire me entrego a mi piel;
al igual que me remito a las estrellas me remito a mi cabello.
Y llena de este amor de esclava, radiante, actúo sobre el mundo y sobre mí misma.
Actúo, es decir que voy con el mundo, eliminando los obstáculos,
transmitiendo la energía que viene de más allá de las estrellas.
Me limito a enriquecer y purificar, y nutrir, y comprender, y purificar.
Asimismo actúo sobre mí: me abro a todos los infinitos,
dejo que el aliento de los dioses circule por todos los poros de mi sangre.
Permito a todos los misterios que me atraviesen.
Y en el centro de mi vientre, ya infinito, recibo y dejo que nazca
la totalidad de la luz.
***
sábado, 30 de julio de 2011
Fedora Aberastury
Seré, no importa cuándo.
La vida está adentro mío
como nunca antes, desprovista
de interferencias inútiles
que como vidrios sucios
no dejan ver el paisaje
en todo su esplendor.
Mis huesos se abrieron
durante el camino recorrido
para dejar paso al nacimiento
de otro Ser existente en mí.
Este Ser de mis adentros
se está acercando a mi conciencia
y yo aprendo de él.
Me enseña a comprender
que soy importante
por el solo hecho de haber nacido,
como un Destino que ya está jugado,
que se debe a un Imponderable
y que allí está el secreto de mi función.
Tomame de las manos, le digo
y trataré de hablar con palabras
cada vez más cercanas.
Acato mi Existencia
tratando de reconocer
todos los sonidos que me llegan
y puedan dirigir mis pasos
desde el lugar:
Cuando habla el Silencio...
Fedora Aberastury
***
jueves, 28 de julio de 2011
Viaje por las profundidades
Desde el silencio...
E: Tiene frutos, uvas muy grandes y verdes, en racimos. Veo también sahumerios encendidos, y una especie de zapato árabe, dorado… creo que es una lámpara de aladino.
G: Tomala y dale algo tuyo a cambio.
E: Agarro la lámpara y me saco una cruz chacana que tenía colgada, se la dejo en el altar, le agradezco con una leve inclinación y mis manos en forma de oración. Me voy.
G: Andá ahora a la cabaña… ¿cómo es?
E: Es una pequeña choza de paja amarilla, muy pequeña, con techo a dos aguas, tipo casita, no entra más que una persona ahí. No tiene puertas ni ventanas. Le voy a buscar una abertura. Veo que tiene una puerta camuflada, la abro con una leve patada, entro en cuatro patas…
G: ¿Qué hay adentro?
E: Veo platos en el piso con restos de comida, son de madera, hay hombres que parecen prehistóricos, primitivos, con taparrabos. El espacio de la choza es muy grande, no se corresponde con el afuera. Hay gente. Es todo despojado, piso de barro seco. Solo atino a verme los pies…
G: cómo son?
E: Son gordos, grandes. Tengo las uñas pintadas de rosa clarito, la piel muy blanca y las pantorrillas gordas. Estoy en cuclillas, tocando el suelo con las manos, no veo más allá, siento mucho el suelo.
G: ahora te pido que trates de ver a esa mujer de afuera, cómo es, como está vestida.
E: Tiene una pollera de paja, tipo tutú pero a la rodilla. Es gorda, tiene las tetas grandes, panza rolliza, brazos carnosos, una abundante cabellera roja, con ondas, desbaratadas, salvaje. Tiene ojos azules, cachetes con pomulos gorditos y una expresión divertida. Los labios pintados de rojo. Se ríe.
G: fijate cómo se mueve, cómo baila
E: Mueve sus caderas, bruscamente, hacia un lado, al otro. Se tira al suelo, levanta una pierna y mueve juguetonamente los deditos de los pies, recostada de costado con gracia de hipopótamo. Vivaz, me mira sujetando su cabeza con una mano y con la otra haciendo unos toques al piso como tecleando… y en un segundo sale disparada hasta ponerse de pié con los brazos en posición de gruesa bailarina apuntando al cielo. Se estira y de golpe se pone en cuclillas, mientras con ambas manos, palmea el suelo elevando su cabeza con mirada lúdica y gozosa.
Guía: Retomando el personaje del sueño que vimos la vez pasada, sos esa nena chiquita, flaquita y frágil, que le duele el pecho. Ves una puerta que se abre, y pasás…
Ensoñadora: Veo una gran puerta de marco redondeado, de madera antigua gruesa y avejentada en tonos dorados. Se abre y se ve luz, pero me caigo antes de entrar, no hay piso, me trepo e intento subirme con gran esfuerzo para poder traspasarla pero no puedo. Miro hacia abajo. Veo un sótano, con máquinas, oscuro, no me resisto más a la gravedad, y me dejo caer.
G: Ahora te pido que trates de ver como es la forma del dolor en el pecho. Es un objeto.
E: Veo en ese sótano que parece un taller, una mesa y sobre ella un músculo grande, enroscado, oscuro, parece un hígado pero retorcido, con pliegues. Es brillante, es de carne, está medio frio, no parece vivo.
G: Uno de esos pliegues se abre, entrá…
E: Meto una mano, y me introduzco en el órgano, en posición fetal.
G: Ahora mirá ahí adentro, que ves.
E: Me doy vuelta y veo que a mi izquierda, una escalera que baja hacia otro lugar. Es angosta, con los escalones de madera, desemboca en otra habitación, se ve una luz artificial al final. Me levanto y bajo tocando las paredes, con precaución, despacito.
Entro en ese lugar. Parece una cocina o laboratorio. Es de azulejos y piso amarillo, con una luz de tubo blanca en el techo. Tiene modulares, muchos frascos. Una mesa de madera larga y grande. Creo que hay alguien. Es un señor grande muy alto jorobado, con delantal blanco, y anteojos. Está cortando algo con una cuchilla, quizás papas. Me ignora.
G: Pedile que se de vuelta.
E: El señor se da vuelta, desafectadamente sin hablar, abre su guardapolvo y muestra cañones, pistolas, y mucho negro en su panza. Lo cierra y vuelve a darme la espalda.
Esa cocina da a otro lugar, quizás sea un jardín.
G: Andá
E: Hay unos pasillos, y la vista es a pulmón de edificios. Son amarillos, tipo monoblocks. Sigo caminando, hay luz del sol. Salgo a una calle. Es asfaltada, no hay nadie, parece un barrio artificial, de juguete.
G: caminá por la calle, y vas a ver a lo lejos un bosque
E: sigo caminanado hasta ver una ruta y veo muchos árboles al final, voy. Son eucaliptos, muy altos. Me adentro en el bosque, no siento miedo. Mis manos tocan el tronco de los árboles y mis pies se guían por la firmeza del suelo.
Sigo caminando…
G: Vas a tener que traspasar un lugar donde hay muchos árboles
E: Si, están muy apretados, tengo que pasar dejándome amasar, voy rodando de pie, me dejo llevar aunque me aprietan.
G: ahora vas a ver que hay una bajada que te lleva hacia otro lugar del bosque
E: la bajo, es bastante empinada, llego, veo otro tipo de árboles, con tronco más angosto, altísimos. Tipo palmeras altas.
G: Observa, hay una cabaña…
E: Sí, la veo, es una choza de paja, pero antes de llegar ahí veo que al final de un corto camino, hay un altar.
G: andá a verlo
E: me acerco, es como un tótem, como un dibujo de una mujer, tamaño gigante, parece pintada por un niño, como una pintura rupestre. Con trazos gruesos, en azul y magenta rojizo. Es de medio torso la imagen, se le ven las tetas, tiene el pelo suelto, largo y de aspecto despeinado, expresión de buena, quizás esté sujetando a un bebé con una sola mano, no se ve bien.
G: acercate y mirala, Se le ven las caderas?
E: No, está cortada la imagen.
G: Tratá de verlas
La imagen empieza a moverse, traspaso la figura de piedra, y veo que la otra mitad de su cuerpo es un pez. Una sirena de cola bífida que se mueve ondulante, fluye en el agua. Es bella, azulada, con escamas brillantes, y su piel suave y perfecta.
No me habla, no me transmite emociones.
G: Describime el altar
Ensoñadora: Veo una gran puerta de marco redondeado, de madera antigua gruesa y avejentada en tonos dorados. Se abre y se ve luz, pero me caigo antes de entrar, no hay piso, me trepo e intento subirme con gran esfuerzo para poder traspasarla pero no puedo. Miro hacia abajo. Veo un sótano, con máquinas, oscuro, no me resisto más a la gravedad, y me dejo caer.
G: Ahora te pido que trates de ver como es la forma del dolor en el pecho. Es un objeto.
E: Veo en ese sótano que parece un taller, una mesa y sobre ella un músculo grande, enroscado, oscuro, parece un hígado pero retorcido, con pliegues. Es brillante, es de carne, está medio frio, no parece vivo.
G: Uno de esos pliegues se abre, entrá…
E: Meto una mano, y me introduzco en el órgano, en posición fetal.
G: Ahora mirá ahí adentro, que ves.
E: Me doy vuelta y veo que a mi izquierda, una escalera que baja hacia otro lugar. Es angosta, con los escalones de madera, desemboca en otra habitación, se ve una luz artificial al final. Me levanto y bajo tocando las paredes, con precaución, despacito.
Entro en ese lugar. Parece una cocina o laboratorio. Es de azulejos y piso amarillo, con una luz de tubo blanca en el techo. Tiene modulares, muchos frascos. Una mesa de madera larga y grande. Creo que hay alguien. Es un señor grande muy alto jorobado, con delantal blanco, y anteojos. Está cortando algo con una cuchilla, quizás papas. Me ignora.
G: Pedile que se de vuelta.
E: El señor se da vuelta, desafectadamente sin hablar, abre su guardapolvo y muestra cañones, pistolas, y mucho negro en su panza. Lo cierra y vuelve a darme la espalda.
Esa cocina da a otro lugar, quizás sea un jardín.
G: Andá
E: Hay unos pasillos, y la vista es a pulmón de edificios. Son amarillos, tipo monoblocks. Sigo caminando, hay luz del sol. Salgo a una calle. Es asfaltada, no hay nadie, parece un barrio artificial, de juguete.
G: caminá por la calle, y vas a ver a lo lejos un bosque
E: sigo caminanado hasta ver una ruta y veo muchos árboles al final, voy. Son eucaliptos, muy altos. Me adentro en el bosque, no siento miedo. Mis manos tocan el tronco de los árboles y mis pies se guían por la firmeza del suelo.
Sigo caminando…
G: Vas a tener que traspasar un lugar donde hay muchos árboles
E: Si, están muy apretados, tengo que pasar dejándome amasar, voy rodando de pie, me dejo llevar aunque me aprietan.
G: ahora vas a ver que hay una bajada que te lleva hacia otro lugar del bosque
E: la bajo, es bastante empinada, llego, veo otro tipo de árboles, con tronco más angosto, altísimos. Tipo palmeras altas.
G: Observa, hay una cabaña…
E: Sí, la veo, es una choza de paja, pero antes de llegar ahí veo que al final de un corto camino, hay un altar.
G: andá a verlo
E: me acerco, es como un tótem, como un dibujo de una mujer, tamaño gigante, parece pintada por un niño, como una pintura rupestre. Con trazos gruesos, en azul y magenta rojizo. Es de medio torso la imagen, se le ven las tetas, tiene el pelo suelto, largo y de aspecto despeinado, expresión de buena, quizás esté sujetando a un bebé con una sola mano, no se ve bien.
G: acercate y mirala, Se le ven las caderas?
E: No, está cortada la imagen.
G: Tratá de verlas
La imagen empieza a moverse, traspaso la figura de piedra, y veo que la otra mitad de su cuerpo es un pez. Una sirena de cola bífida que se mueve ondulante, fluye en el agua. Es bella, azulada, con escamas brillantes, y su piel suave y perfecta.
No me habla, no me transmite emociones.
G: Describime el altar
E: Tiene frutos, uvas muy grandes y verdes, en racimos. Veo también sahumerios encendidos, y una especie de zapato árabe, dorado… creo que es una lámpara de aladino.
G: Tomala y dale algo tuyo a cambio.
E: Agarro la lámpara y me saco una cruz chacana que tenía colgada, se la dejo en el altar, le agradezco con una leve inclinación y mis manos en forma de oración. Me voy.
G: Andá ahora a la cabaña… ¿cómo es?
E: Es una pequeña choza de paja amarilla, muy pequeña, con techo a dos aguas, tipo casita, no entra más que una persona ahí. No tiene puertas ni ventanas. Le voy a buscar una abertura. Veo que tiene una puerta camuflada, la abro con una leve patada, entro en cuatro patas…
G: ¿Qué hay adentro?
E: Veo platos en el piso con restos de comida, son de madera, hay hombres que parecen prehistóricos, primitivos, con taparrabos. El espacio de la choza es muy grande, no se corresponde con el afuera. Hay gente. Es todo despojado, piso de barro seco. Solo atino a verme los pies…
G: cómo son?
E: Son gordos, grandes. Tengo las uñas pintadas de rosa clarito, la piel muy blanca y las pantorrillas gordas. Estoy en cuclillas, tocando el suelo con las manos, no veo más allá, siento mucho el suelo.
G: ahora te pido que trates de ver a esa mujer de afuera, cómo es, como está vestida.
E: Tiene una pollera de paja, tipo tutú pero a la rodilla. Es gorda, tiene las tetas grandes, panza rolliza, brazos carnosos, una abundante cabellera roja, con ondas, desbaratadas, salvaje. Tiene ojos azules, cachetes con pomulos gorditos y una expresión divertida. Los labios pintados de rojo. Se ríe.
G: fijate cómo se mueve, cómo baila
E: Mueve sus caderas, bruscamente, hacia un lado, al otro. Se tira al suelo, levanta una pierna y mueve juguetonamente los deditos de los pies, recostada de costado con gracia de hipopótamo. Vivaz, me mira sujetando su cabeza con una mano y con la otra haciendo unos toques al piso como tecleando… y en un segundo sale disparada hasta ponerse de pié con los brazos en posición de gruesa bailarina apuntando al cielo. Se estira y de golpe se pone en cuclillas, mientras con ambas manos, palmea el suelo elevando su cabeza con mirada lúdica y gozosa.
Es graciosa, bestial, disfruta. Y además, sabe...
Veo que el techo está abierto, se ve el cielo, las estrellas y la luna llena.
G: Fijate que te dice la mujer, preguntale algo.
E: Nos sentamos las dos frente a frente en posición de loto. Veo que tiene un velo, un chal azulado trasparente que le cubre los hombros y cae por sus pechos.
Con mirada sabia, lúcida y siempre sonriente, me dice “que te trae por acá, qué querés saber”, le respondo “todo”. Lo que siento en ese momento pero no lo digo es “todos los misterios a cerca de qué es ser mujer”.
Me toma de las manos, nos quedamos en silencio conectando las palmas. Como si me transmitiese en ese gesto un conocimiento ancestral. Sus manos son cálidas y sudorosas, y toda ella acolchonada, calentita, hermosa.
Veo que tiene en el pecho un colgante.
G: Cómo es? Describilo
E: Tiene una piedra turquesa en el centro, que refleja a la luz de la luna, es traslúcida. El borde es de algún metal, trabajado, tiene forma ovalada, y bordes hexagonales.
Es muy bello.
G: Ella se lo saca y te lo entrega.
E: Me lo pone, y me pongo muy contenta, me sorprende. En ese instante aparece mi imagen, mi "yo" en la "realidad". Estoy sonriendo, y atrás mío se despliega una hermosa playa, serena, de noche, a la luz de la luna. Estoy vestida con unos pantalones de seda hindú, muy relajada y plácida, con el colgante en mi pecho que se siente muy bien. A modo de cartera tengo colgada de un hombro con una cadenita la lámpara de aladino. Me siento sencilla, simple, en paz. Me despido de ella.
G: Ella te dice que siempre va a estar ahí para vos.
E: Muy agradecida, me doy vuelta y encaro hacia la playa, sintiendo la arena suave en la planta de los pies, y el sonido del mar…
G: Vas a regresar al bosque para volver
E: A pesar de mis ganas de quedarme en la playa... emprendo el retorno.
G: Fijate el colgante en el bosque, cómo lo ves ahora, es igual?
E: No, ahora refleja otra luz, porque refleja lo que hay.
G: Seguís por el bosque hasta encontrar la ruta de asfalto y vas regresando.
Volvemos…
***
Veo que el techo está abierto, se ve el cielo, las estrellas y la luna llena.
G: Fijate que te dice la mujer, preguntale algo.
E: Nos sentamos las dos frente a frente en posición de loto. Veo que tiene un velo, un chal azulado trasparente que le cubre los hombros y cae por sus pechos.
Con mirada sabia, lúcida y siempre sonriente, me dice “que te trae por acá, qué querés saber”, le respondo “todo”. Lo que siento en ese momento pero no lo digo es “todos los misterios a cerca de qué es ser mujer”.
Me toma de las manos, nos quedamos en silencio conectando las palmas. Como si me transmitiese en ese gesto un conocimiento ancestral. Sus manos son cálidas y sudorosas, y toda ella acolchonada, calentita, hermosa.
Veo que tiene en el pecho un colgante.
G: Cómo es? Describilo
E: Tiene una piedra turquesa en el centro, que refleja a la luz de la luna, es traslúcida. El borde es de algún metal, trabajado, tiene forma ovalada, y bordes hexagonales.
Es muy bello.
G: Ella se lo saca y te lo entrega.
E: Me lo pone, y me pongo muy contenta, me sorprende. En ese instante aparece mi imagen, mi "yo" en la "realidad". Estoy sonriendo, y atrás mío se despliega una hermosa playa, serena, de noche, a la luz de la luna. Estoy vestida con unos pantalones de seda hindú, muy relajada y plácida, con el colgante en mi pecho que se siente muy bien. A modo de cartera tengo colgada de un hombro con una cadenita la lámpara de aladino. Me siento sencilla, simple, en paz. Me despido de ella.
G: Ella te dice que siempre va a estar ahí para vos.
E: Muy agradecida, me doy vuelta y encaro hacia la playa, sintiendo la arena suave en la planta de los pies, y el sonido del mar…
G: Vas a regresar al bosque para volver
E: A pesar de mis ganas de quedarme en la playa... emprendo el retorno.
G: Fijate el colgante en el bosque, cómo lo ves ahora, es igual?
E: No, ahora refleja otra luz, porque refleja lo que hay.
G: Seguís por el bosque hasta encontrar la ruta de asfalto y vas regresando.
Volvemos…
***
Ser siendo...
Soy el que observa
Como un ojo de mirada abismal y hueca
en el centro de un huracán exaltado
contemplo el eterno girar del viento
Desfile de personajes y sucesos
matices del fractal
descomposición lumínica estallando
Infinidad de ecuaciones ópticas
Símbolos equivalentes del acertijo central
El festín del tiempo
por Indira Apartin *
miércoles, 27 de julio de 2011
Desde el silencio...
Emergen
relatos, sonoridades, palabras
collage de ideas, sensaciones
Pensamientos-seres que llegan como objetos perdidos a mi orilla.
De procedencia desconocida, los recojo, observo y acaricio, cual huérfanos desterrados.
¿Cuál será el pegamento que una estos fragmentos de mi misma?
Estaciones por las que transita el Ser en su paso por la tierra.
Me adentro en la tarea artesanal de emprender este trabajo de unión, de recopilación y síntesis de estos lugares a los que solo pude acceder con la FUERZA de una DECISION y la ENTREGA a lo que inexorablemente ES.
Soltando una antigua resistencia a lo que más anhelo, que cual placer tortuoso se niega a realizar el antídoto del ahogo.
Me rindo al deseo de bucear por las profundidades del océano, recogiendo tesoros, rescatándolos del olvido para dejarlos circular en las redes de la mente colectiva.
Tarea para la cual fue imprescindible abandonar el aislamiento ostral y autista.
Al fin comprendiendo que compartir es partir con otros
el pan nutritivo y vital de
la vida.
Gesto sin el cual...
nada tiene sentido.
***
por Indira Apartin*
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